¿Crees que un escalador de clásica, deportiva, boulder o indoor escalan igual? Si crees que no ¿Conoce las diferencias que existen entre las distintas modalidades de escalada a nivel técnico, táctico y fisiológico?

Conocer las principales diferencias que existen entre cada modalidad es un aspecto clave para poder mejorar, hacer una buena programación de tu entrenamiento y no frustrarte. En este artículo te lo cuento todo.

PRINCIPALES DIFERENCIAS A NIVEL TÉCNICO Y TÁCTICO

Antes de pasar a explicar las principales diferencias a nivel técnico-táctico es necesario indicar que las características que definen a cada modalidad que se van a explicar a continuación hacen referencia a escaladores especializados en una modalidad y con años de experiencia.

ESCALADOR INDOOR

Suele tener buena técnica de escalada en rocódromo pero no es transferible a la roca. (Con esto no quiero decir que la escalada en rocódromo no tenga transferencia a la roca, pero esto es otro tema para otro blog). Además, presentan a veces dificultad en agarres pequeños de pies. Por otro lado, tiene un gran desarrollo de la escalada moderna (oposiciones, talones, volúmenes, coordinación, etc) y lee bien los problemas.

ESCALADOR DE BLOQUE

El escalador de bloque domina muy bien el gesto de taloneo, mantle y empotramiento de rodilla. Suele escalar de manera dinámica y de dificultad, además de presentar unos altos niveles de fuerza. Sin embargo, como suele escalar de manera ensayada, su nivel de escalada a visto no es tan elevado.

ESCALADOR DE DEPORTIVA

El escalador de deportiva sigue una escalada más dinámica y fluida que el escalador de bloque. Domina la técnica de la bicicleta y tiene gran capacidad de escalada a vista y ensayada.

ESCALADOR DE CLÁSICA

Suele dominar técnicas de empotramiento, diedros y bavaresas. Por el riesgo que implica esta disciplina la escalada es más estática, controlada y segura. Y tiene muy bien desarrollada la escalada a vista, la táctica y la lectura.

¿Y QUÉ OCURRE A NIVEL FISIOLÓGICO?

Ya hemos hablado de las principales diferencias a nivel técnico – táctico, pero… ¿Qué ocurre a nivel fisiológico? La realidad es que a nivel fisiológico encontramos también grandes diferencias entre escaladores de diferentes disciplinas.

Por ejemplo, en cuanto a la resistencia (la capacidad del escalador de mantener una escalada en el tiempo). Según Fryer et al., 2017 la resistencia de los flexores del antebrazo, en concreto, el flexor profundo de los dedos (FDP) es la cualidad física que caracteriza a los escaladores de cuerda. Es más, la capacidad de mantener una serie de contracciones hasta el agotamiento es lo que diferencia a un escalador de élite de uno  avanzado.

Si hablamos de la fuerza máxima de agarre, podemos decir que  se ha proclamado como uno de los mayores determinantes del rendimiento en la escalada y la incapacidad para generar y/o mantener la producción de fuerza necesaria para mantener el contacto con la presa es la razón principal de ascenso fallido o caída (Viggoroux, L., y Quaine, F., 2006).

Además, Fryer et al. (2017) demostró que los escaladores de bloque tienen una mayor MVC (fuerza máxima contracción voluntaria) que los escaladores de cuerda. Esta mayor MVC en escaladores de bloque no se debe a la hipertrofia, sino a una adaptación neuronal crónica inducida por varios años de entrenamiento explosivo. Los escaladores de bloque han demostrado ser más dinámicos y explosivos que escaladores de cuerda y tienen una mayor tasa de desarrollo de fuerza.

Si hacemos un análisis de movimiento en una competición de escalada en bloque podemos confirmar que los requisitos de fuerza de esta disciplina son mayores en comparación con la escalada deportiva y esto es debido principalmente a:

1.- La duración de la actividad es más corta (30 segundos para boulder vs. 2–7 minutos para deportiva).
2.- El número de intentos es mayor.
3.- El tiempo pasado en posiciones estáticas es menor (25% vs. 38% del tiempo total de escalada para bulder y deportiva, respectivamente).
4.- Los movimientos son más «explosivos» para bulder que para la escalada deportiva.

Además, existe evidencia científica que nos indica que las paredes que sobresalen en 10º o más de inclinación, como las típicas escaladas en bloque, requieren de los músculos de la extremidad superior para ejercer mayor fuerza (62% de la masa corporal en las presas) en comparación con las vías verticales, donde la distribución de fuerzas reside predominantemente en las extremidades inferiores, entorno al 57% de la masa corporal sobre los pies (Noe,  Quaine y Martin., 2001).

Teniendo en cuenta estas características, podemos afirmar que las demandas fisiológicas del búlder son más similares a las recomendaciones para el entrenamiento de fuerza máxima y es probablemente un estímulo de entrenamiento más apropiado que la escalada deportiva para mejorar la producción de fuerza (Laffaye, Collin, Levernier y Padulo, 2014; Sale y MacDougall, 1981).

En 2013, Fanchini lleva a acabo un estudio con una muestra de escaladores de nivel promedio elevado (7c+ y 8a+ para bulder y deportiva, respectivamente, llegando a la conclusión de que los escaladores de bloque muestran una mayor fuerza máxima de la musculatura flexora de los dedos y mayor RFD.

Este hallazgo nos puede indicar que la exposición repetida a estos estímulos característicos del búlder, probablemente haya resultado en adaptaciones crónicas que separan a los escaladores de bulder de los escaladores de deportiva. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de que los escaladores hayan elegido su disciplina basada en sus habilidades predispuestas. A día de hoy se necesita más investigación para determinar si esto es el resultado de una predisposición genética o de distintas adaptaciones producidas a causa del entrenamiento (Stien et al., 2019).

A diferencia de la escalada deportiva, donde los escaladores deben ajustar con precisión la fuerza aplicada sobre las presas modulando la intensidad de la contracción, con el objetivo de retrasar la aparición de fatiga y prepararse para los movimientos subsiguientes, el bulder se caracteriza por frecuentes movimientos explosivos en paredes desplomadas que requieren contracciones musculares rápidas y aplicar fuerza rápidamente para realizar movimientos dinámicos y asegurar la posterior estabilización del cuerpo. De hecho, esta estabilización del cuerpo después de los movimientos dinámicos típicos en bloque requiere la generación de altos niveles de fuerza en un tiempo relativamente corto por los músculos flexores de los dedos. Además, teniendo en cuenta que el tiempo disponible para generar fuerza durante el búlder (tiempo de contacto) será a menudo más corto que el tiempo que se tarda en alcanzar la fuerza máxima, se ha sugerido que la RFD podría ser una variable importante y discriminatoria en la evaluación funcional de los escaladores. Y por lo tanto, poder generar tanta fuerza como sea posible en poco tiempo es crucial para el rendimiento en búlder.

CONCLUSIÓN

Conocer esta información es clave para poder programar y orientar mejor tu entrenamiento de escalada. Además, te ayudará a entender mejor que ocurre y no frustrarte cuando por ejemplo pruebas una vía de escalada deportiva larga y tu modalidad preferente es el bloque. No sería nada raro que mientras escales notes que pierdes fuerza y se te hinchan los antebrazos.

Salvo que seas un escalador profesional y te dediques plenamente a ello, es muy difícil (no imposible) conseguir niveles altos en todas las modalidades. Pero estoy seguro de que si dedicas un tiempo a cada disciplina, esto te reportará grandes beneficios en tu modalidad favorita, es decir, si eres un escalador de deportiva, tienes que orientar tu entrenamiento hacia la escalada deportiva, pero no cometas el error de nunca escalar en bloque.

Otro beneficio de tener una práctica variada en todas las modalidades es la gran capacidad de recursos y gestualidad que te aportará como escalador. Como ya sabes, en la escalada la técnica tiene una importancia elevada, dominar la escalada en fisuras, bavaresas, diedros, talones, lances, dinámicos, etc te convertirá sin duda en un gran escalador@.

Ahora que conoces esta información, analiza tus puntos débiles, tus fortalezas y piensa si estás programando bien tu entrenamiento 🙂

¿Cuál es tu disciplina favorita? ¿Qué gestos se te dan mejor y cuáles necesitas mejorar? ¡Te leo en los comentarios!

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